Cuando pensamos en estos aparatos, lo primero que se nos viene a la mente son circuitos complejos y complicados, pero parece ser que no siempre tiene por qué ser así. Un grupo de ingenieros de la Universidad de California-San Diego han logrado crear un robot cuadrúpedo controlado por nada más y nada menos que aire comprimido.
La máquina consta de 3 válvulas que desempeñan la función que tendrían los osciladores en un circuito convencional y controlan el flujo del aire alrededor del sistema. En cada pata se encuentran tres cámaras cilíndricas conectadas a un fuelle que, al transferirles la presión, hacen que la articulación se doble. Así, una detrás de otra, cada pata se va flexionando, consiguiendo que el robot ande. También está equipado con unas pequeñas «burbujas» de líquido al final de su brazo que permiten cambiar la dirección del movimiento llenando una válvula con el fluido al ser apretadas.
Aunque los inventores de este robot tenían originalmente la premisa de comprobar si se podía simular un sistema nervioso que controlara el paso de un animal a base de aire, también consideran que un mecanismo de este tipo podría emplearse para distintas aplicaciones dentro del ámbito del entretenimiento como juguetes; e incluso en lugares donde no se pudieran usar componentes electrónicos, como pozos de minas y máquinas de resonancia magnética.
Noticia completa (en inglés) aquí.
Alumno anónimo de 1º Bachillerato.
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