La escalada de tensión entre EEUU y China no cesa, y está cambiando el mapa mundial de la tecnología. A las víctimas que se ha cobrado este conflicto en los últimos meses, se une ahora el proyecto para construir un cable de internet que conecta Asia con Europa, en peligro tras la salida de dos de los mayores grupos de telecomunicaciones chinos, China Telecom y China Mobile.
El sistema en cuestión, pretende conectar Singapur y Marsella mediante un cable submarino de 19.200 km, cuyo coste estimado asciende a 500 millones de dólares. En un primer momento, el proyecto contaba con la participación de varias empresas, siendo Microsoft y Orange algunas de ellas.
De construirse finalmente este cable, China contará con cables submarinos a través de sus empresas estatales de telecomunicaciones y podrá acceder a una gran cantidad de información de los usuarios. En la actualidad, más de 400 cables submarinos mueven alrededor del 95% de todo el tráfico intercontinental de internet a lo largo de 1,4 millones de kilómetros.
Adrián Carmona Gallardo 1ºM
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