Desde hace ya unos cuantos años y cada vez más, la tecnología está presente en todos los aspectos de la vida. Y parece que todos estamos ya acostumbrados a ello y damos por hecho ciertas cosas que quizás las personas más mayores no entienden. ¿Y es que alguien se ha preocupado por enseñarles estas cosas? La respuesta en muchas ocasiones es que no. Algunos tienen hijos o nietos que les resuelven dudas y les ayudan a entender cómo funciona el nuevo mundo de los móviles y las redes. Pero en algunos casos esto no es así. Hace unos días se formó una pequeña cola en un cajero, el causante fue un señor de unos 80 años que quería hacer una transacción en un cajero automático. El señor tocaba la pantalla táctil como veía que lo hacían los demás, sin embargo esta persona no entendía como funcionaba. Por suerte una chica que esperaba tras él decidió ayudarle y explicarle. El señor se sintió avergonzado y quiso disculparse incluso ofreciéndole dinero por su ayuda. A la chica ni se le pasó por la cabeza aceptar el dinero.
Ella quiso dar a conocer esta historia y visibilizar una situación que es bastante común y la cual no tenemos tan presente como deberíamos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.